Los hemisferios cerebrales
El cerebro humano consta de dos hemisferios, unidos por el cuerpo calloso; éstos se hallan relacionados con áreas muy diversas de actividad y funcionan de modo muy diferente, aunque complementario. Podría decirse que cada hemisferio, en cierto sentido, percibe su propia realidad; o quizás deberíamos decir que percibe la realidad a su manera. Ambos utilizan modos de cognición de alto nivel.
Nuestro cerebro es como una máquina, una caja doble que tenemos en la cabeza, y cada mitad tiene su propia forma de conocimiento, su propia manera de percibir la realidad externa. Podríamos decir, en cierto modo, que cada uno de nosotros tiene dos mentes conectadas e integradas por unos cables de fibras nerviosas que unen ambos hemisferios. Ningún hemisferio es más importante que el otro. Para poder realizar cualquier tarea necesitamos usar los dos hemisferios, que se ayudan el uno al otro, especialmente si es una tarea complicada.
Los hemisferios.
El hemisferio izquierdo tiene que ver con las funciones de escritura, lógica, razonamiento y música rítmica. Por otra parte, el hemisferio derecho tiene relación con las funciones de intuición, emoción, imaginación, creatividad artística y la música melódica. Se puede decir que un hemisferio piensa y que el otro siente. El hemisferio izquierdo del cerebro controla el lenguaje y los pensamientos lógicos. A la inversa, el hemisferio derecho del cerebro es el que está involucrado en la creación de imágenes y también en lo que se conoce como inspiración. Cada hemisferio cerebral tiene un estilo de procesamiento de la información que recibe.
Hemisferio Izquierdo
El hemisferio izquierdo procesa la información analítica y secuencial, paso a paso, de forma lógica y lineal. Es el que analiza, abstrae, cuenta, mide el tiempo, planea procedimientos paso a paso, verbaliza, piensa en palabras y en números; es decir, contiene la capacidad para las matemáticas y para leer y escribir.
Este hemisferio emplea un estilo de pensamiento convergente (esto es, que converge, que da, que va hacia…, que desemboca), obteniendo nueva información al usar datos ya disponibles, formando nuevas ideas o datos que ya tienes. Aprende de la parte al todo y absorbe rápidamente los detalles, hechos y reglas; analiza la información paso a paso, quiere entender los componentes uno por uno, y muchas cosas más.
Hemisferio Derecho
El hemisferio derecho, por otra parte, parece especializado en la percepción global, sintetizando la información que le llega. Con él vemos las cosas en el espacio, y cómo se combinan las partes para formar el todo. Gracias al hemisferio derecho, entendemos las metáforas, soñamos y creamos nuevas combinaciones de ideas.
Es el experto en el proceso simultáneo o de proceso en paralelo; es decir, no pasa de una característica a otra, sino que busca pautas y gestalts. Procesa la información de manera global, partiendo del todo para entender las distintas partes que lo componen. El hemisferio que lo ve como un todo es intuitivo en vez de lógico, piensa en imágenes, símbolos y sentimientos. Tiene capacidad imaginativa y fantástica, espacial y perceptiva.
Este hemisferio emplea un estilo de pensamiento divergente. Aprende del todo a la parte. Para entender las partes necesita partir de la imagen global; no analiza la información, sino la sintetiza. Es relacional, no le preocupan las partes en sí, sino saber cómo encajan y se relacionan unas partes con otras, viendo todo esto, como un todo, como una gestalt.
Comparación entre características de ambos hemisferios
Hemisferio Izquierdo
Verbal: Usa palabras para nombrar, describir y definir.
Analítico: Estudia las cosas paso a paso, despacito, y parte a parte.
Simbólico: Emplea un símbolo en representación de algo. Por ejemplo, el dibujo significa “ojo”; el signo + representa un “más”, esto es que hay que sumar, en palabras “más acá”, el proceso de adición.
Abstracto: Toma un pequeño fragmento de información y lo emplea para representar el todo.
Temporal: Sigue el paso del tiempo, ordena las cosas en secuencias: empieza por el principio, etc.
Racional: Saca conclusiones basadas en la razón y los datos.
Digital: Usa números, como al contar.
Lógico: Sus conclusiones se basan en la lógica: una cosa sigue a otra en un orden lógico. Por ejemplo, un teorema matemático o un argumento razonado.
Lineal: Piensa en términos de ideas encadenadas, un pensamiento sigue a otro, llegando a menudo a una conclusión convergente.
Hemisferio Derecho
No verbal: Es consciente de las cosas, pero le cuesta relacionarlas con palabras.
Sintético: Agrupa las cosas para formar conjuntos.
Concreto: Capta las cosas tal como son, en el momento presente.
Analógico: Ve las semejanzas entre las cosas; comprende las relaciones metafóricas.
Atemporal: Sin sentido del tiempo.
No racional: No necesita una base de razón, ni se basa en los hechos, tiende a posponer los juicios.
Espacial: Ve dónde están las cosas en relación con otras, y cómo se combinan las partes para formar un todo.
Intuitivo: Tiene inspiraciones repentinas, a veces basadas en patrones incompletos, pistas, corazonadas o imágenes visuales.
Holístico: Ve las cosas completas, como un “todo”, de una vez; percibe los patrones y estructuras generales, llegando a menudo a conclusiones divergentes.
Los hemisferios… en pocas palabras
Aunque los hemisferios cerebrales tienen una estructura simétrica, con los dos lóbulos que emergen desde el tronco cerebral y con zonas sensoriales y motoras, ciertas funciones intelectuales son desempeñadas por un único hemisferio. El hemisferio dominante de una persona se suele ocupar del lenguaje y de las operaciones lógicas, mientras que el otro hemisferio controla las emociones y las capacidades artísticas y espaciales. En casi todas las personas diestras y en muchas personas zurdas, el hemisferio dominante es el izquierdo.
Funciones de los hemisferios cerebrales
Izquierdo
Lenguaje escrito
Lenguaje hablado
Habilidad numérica
Razonamiento
Habilidad científica
Control de la mano derecha
Derecho
Percepción tridimensional
Perspicacia
Sentido artístico
Inspiración
Sentido musical
Control de la mano izquierda
Los Lóbulos del Cerebro
DIBUJO
El cerebro humano pesa aproximadamente 1 kilo, 400 gramos (esto es, unas 3 libras). No se ve en forma directa, pero si lo sacáramos del cráneo, el cerebro se asemeja a una gran nuez de color rosa.
El cerebro se divide a lo largo en dos hemisferios, llamados hemisferios cerebrales. Cada uno de estos hemisferios se divide a su vez en cuatro partes o secciones. Estas partes o regiones son lo que llamamos lóbulos cerebrales.
Lóbulo FRONTAL
- Tiene que ver con el razonamiento, la planeación, parte del lenguaje y el movimiento (corteza motora), emociones y resolución de problemas.
- Está localizado en la parte de enfrente, delante del surco central
Lóbulo TEMPORAL
- Se localiza debajo de la llamada fisura lateral.
- Tiene que ver con la percepción y el reconocimiento de estímulos auditivos (oído) y memoria (hipocampo).
Lóbulo PARIETAL
- Se encuentra en la parte de atrás del surco central.
- Tiene que ver con la percepción de estímulos relacionados al tacto, presión, temperatura y dolor.
Lóbulo OCCIPITAL
- Se localiza en la parte de atrás del cerebro, atrás de los lóbulos parietal y temporal.
- Tiene que ver con muchos aspectos de la visión.


