POEMA DE UNA HIJA A SU MADRE QUIEN TIENE ALZHEIMER

A mi queridísima madre “Sarita”
Madre, estando dormida en el cielo, un destello yo sentí
Y fui bendecida por Dios, porque tú me tuviste por amor.
Más siempre me pregunté… ¿por qué me escogiste a mí?
¿O fui yo la que te escogió a ti?
Más no fue casualidad, porque Dios así lo quiso
Pues yo ya estaba destinada, para ser tu hija amada
Para que me arrullaras entre tus brazos
Y me durmieras en tu regazo…
Pero el tiempo fue pasando
Y poco a poco fui creciendo

Con los cuidados que tú me dabas
¿Cómo olvidar la papilla?
¿Y el pañal que me cambiabas?
Fui creciendo como todas, las muchachas de mi edad
Alegre, juguetona y trabajadora como ¡¡¡Mamá!!!
También recibí tus regaños y correcciones por igual
Gracias Madre por cuidarme y decirme lo que estaba mal
Siempre me apoyaste tanto
Cuando más lo necesitaba
Y nunca me dejaste sola
Porque siempre tu…….. ¡¡¡Ahí estabas!!!
Pero el tiempo fue pasando y algo empezó a olvidarse
Y otra vez la pregunta viene: “Dios”
¿Por qué le tocó a mi madre?
¿Por qué la escogiste a ella?
Tan trabajadora y tan fuerte
Tan bonita y chaparrita
Y la respuesta que solo escuché fue:
Hija… porque se llama “Sarita”
Señor, entiendo tu mensaje y yo lo interpreto así:

Trátenla como a una reina, para que ella no haga nada
Pues ahora les toca a ustedes,
Darle su vida y su tiempo
Denle su amor por siempre
Y disfruten cada momento
Madre hermosa, Madre amable, Madre dulce y admirable
Y aunque suene a letanía, no la cambio, es mi alegría
Pues ella es para mí la más hermosa y más querida
¡Es mi madre compañeros!
Y disfruto mucho su compañía
Pero que vueltas da la vida
Y hoy nos toca regresar
Al ser que nos dio la vida
Ayudarla a levantarse y apoyarla al caminar
Con todo el amor que sentimos, con respeto y humildad
¡Darle también su papilla y ponerle su pañal!
Gracias por tu apoyo madre
Gracias por tu comprensión
Gracias por quererme tanto
Y llevarme siempre en tu corazón
Con todo mi amor
De tu hija

Elsa Ríos Zavala